Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos: “Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados”. Isaías 56:7-8.

NUESTRO DESEO ES QUE ESTOS MENSAJES, LO MISMO QUE CADA UNO DE LOS MINISTERIOS Y RECURSOS ENLAZADOS, PUEDAN AYUDAR COMO UNA HERRAMIENTA AL CRECIMIENTO, EDIFICACIÓN Y FORTALEZA PARA LA IGLESIA DE JESUCRISTO EN LAS NACIONES Y SER UN PRACTICO INSTRUMENTO DENTRO DE LOS PLANES Y PROPÓSITOS DE DIOS PARA LA HUMANIDAD. BENDICIONES.

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PEDIMOS DISCULPAS, YA QUE EN ESTE TIEMPO ESTAMOS REVISANDO Y EDITANDO TODOS LOS MENSAJES PARA DEJARLOS EN UN SOLO FORMATO. DE ESA MANERA LAS PERSONAS PUEDEN TENER UN MATERIAL BÍBLICO A LA MANO PARA ADAPTARLO A CLASES DE ESCUELA DOMINICAL, PREDICACIONES EN CELULAS, PREDICACIONES EVANGELÍSTICAS, PREDICACIONES EN SERVICIOS DOMINICALES ENTRE OTROS.

LISTA DE SERMONES PUBLICADOS (EN CONSTRUCCIÓN. TODOS LOS MENSAJES SE ESTÁN REVISANDO Y EDITANDO)

LISTA DE SERMONES PUBLICADOS (EN CONSTRUCCIÓN. TODOS LOS MENSAJES SE ESTÁN REVISANDO Y EDITANDO)
LES OFRECEMOS DISCULPAS POR LOS CAMBIOS Y EDICIONES EN LOS QUE ESTAMOS TRABAJANDO EN CADA UNO DE LOS SERMONES, LOS ESTAMOS ADAPTANDO Y ESTANDARIZANDO A UN SÓLO FORMATO. ESPERAMOS TERMINAR LO MAS PRONTO POSIBLE. BENDICIONES.

domingo, 26 de julio de 2015

El llamado del Maestro (EN CONSTRUCCIÓN)

El llamado del Maestro (EN CONSTRUCCIÓN)

Jesús enseña en Capernaúm. Marcos 1:21-27. La Biblia de las Américas. Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar. Y se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Y he aquí estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús lo reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él. Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen.

La diferencia entre un ministerio ungido y la elocuencia de los escribas, se hizo evidente. El Señor Jesús tenía autoridad para enseñar, no era un maestro común, había un poder especial en sus palabras. Sus frases calaban profundo en sus corazones. Se maravillaban no solo de lo que decía, sino la forma en que lo decía. No era un simple expositor de verdades textuales, él era la autoridad que daba vida a sus palabras y no dependía de citar a maestros anteriores como los escribas.

El título de maestro fue usado en referencia a Jesús unas 45 veces en los evangelios, generalmente por sus discípulos. Jesucristo fue reconocido como maestro, el más prominente. "Nadie puede hacer las cosas que tú haces; Maestro (Juan 3:2). Él era objetivo en su enseñanza. Generalmente enseñaba sentado en a la barca, en el templo o igual en la hierba verde. La fuente de inspiración del ministerio del Maestro es Cristo, “He aquí yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe, y por maestro a las naciones” (Isaías 55:4), este texto define a Jesús en una faceta de su ministerio mas fuerte, la de Maestro. Gran parte de su ministerio esta encaminado a enseñarnos los principios del reino de Dios. Cinco distintas palabras se utilizan en el idioma griego para designar al Maestro,

Maestro se refiere a aquellos cristianos que tienen la habilidad de pasar entendimiento del reino de Dios a otros, que hacen que la doctrina sea clara y funcional. El maestro equipa al pueblo de Dios para que pongan las escrituras en práctica, imparten entendimiento practico. Tiene la unción para exponer de una manera accesible, fresca y libre, y hace edificante un tema bíblico, que transforma y restaura vidas.

No existe lugar para interpretaciones privadas o personales de las escrituras, ni para tomar actitudes desafiantes o de superioridad, mucho menos para causar divisiones y controversias, sino su fin es edificar la iglesia. El maestro aparece en la iglesia de Antioquia junto a los profetas (Hechos 13:1. En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

Efesios 4:11-16. "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros. A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera por todo viento de doctrina, por estratagemas de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado unido entre si por las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para irse edificando en amor." 

Si usted tiene un llamamiento como maestro o como líder en la Iglesia, puede estar seguro de que su llamamiento es del Señor. Un llamamiento es una sagrada oportunidad para servir; trae consigo una responsabilidad ante el Señor. Debería influir en la forma en que usted vive, dirigir sus decisiones y motivarle a ser un siervo fiel y sabio.


Cuando usted recibió el llamamiento de enseñar, quizás se haya dicho a sí mismo: “Pero a mí no me han capacitado para que enseñe. No tengo la habilidad necesaria para presentar una lección o conducir un análisis en la clase. Hay tantos otros miembros que podrían hacerlo mejor que yo”. Quizás otros tengan una mayor experiencia o habilidad natural que usted para enseñar. Sin embargo, es usted a quien han llamado. Si es humilde, fiel y diligente, el Señor hará de usted un instrumento en Sus manos. (EN CONSTRUCCIÓN)